Y cuando todo a mi alrededor se vuelve borroso y da vueltas, tus ojos siguen fijos en mi, tus manos me sujetan y no me dejan caer. No es coña, no es mentira. No son frases zafias que utilizo para llenar mi desordenado interior. Todo se revuelve y el color negro se apodera del paisaje. No conoces ni la mitad de mi equipaje, secretamente te compadezco por tenerme a tu lado, por quererme así. Llena de mierda, así estoy yo. Mi mente, un caos. Mi alma, rota. Mi corazón, temeroso. Te hiciste con el control y ahora no puedo vivir sin tí. Soy un gato, arisco y desconfiado, falto de cariño y melancólico que maulla a la luna. Te pertenezco, soy tuya. Pronto te darás cuenta de que mi pasado es un lastre pesado del cual no puedo huir, escapo y escapo pero al final siempre me atrapa. Y las noches se vuelven eternas si no estás a mi lado, si no estás para abrazarme. Tantos otros prometieron quedarse, tantas veces he sido abandonada en medio de la tormenta, pero miro tus ojos y me tranquilizo, estás para quedarte. Así que no me dejes. Creo vislumbrar el sol, se acerca el calor del verano, un primer verano de mi nueva vida, nuestra vida. Te quiero, te adoro.
martes, 28 de abril de 2009
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