Bueno, quizá nunca pensé que esto sucedería. Hay cosas que me detienen, no me atrevo a dar un paso más al acercamiento. Simplemente es miedo al rechazo, que ya recibí la última vez (aunque fue maquillado con una hostilidad un tanto gentil). Os extraño, pero soy demasiado cobarde como para intentarlo una vez más, no podría con el fracaso. Si esperé tanto tiempo fue porque creía que estarías demasiado enfadados para escucharme. Lo fácil sería enviaros una vez un mensaje (que en verdad me costaría horrores enviar), volver a hablar con vosotros por la red, pero es demasiado frío, es muy fácil ser cruel. En cambio, en persona, me podríais llegar a destruir. He hecho muchas cosas mal, lo reconozco, y me he perdido infinidad de cosas este último año y medio. Sólo quería que no me volviera a pasar una vez más lo mismo, alejarme un poco de todo y reajustarme. Quizás me llevó demasiado tiempo, me encerré demasiado en mí misma y sólo llegaba a compartir mi mundo egoístamente con una persona, alguien que no me recordaba de qué estaba huyendo. Pensé... que si conseguía estar bien vosotros estariais mejor conmigo. El experimento sólo salió bien a medias. Estoy bien, perfectamente, pero sin vosotros. Os echo de menos.
jueves, 27 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
